Las cuentas municipales están basadas en la austeridad, aunque no se resentirán las políticas sociales

“Austeridad en el gasto, pero garantizando la prestación de los servicios públicos a los ciudadanos” es la máxima que ha regido la elaboración de los presupuestos municipales para el 2010, según anuncia el concejal de Hacienda Pedro Martín.
Las cuentas, serán aprobadas inicialmente en la sesión plenaria que se celebrará mañana jueves.
Pedro Martín ha explicado que a la hora de realizar los presupuestos se ha tenido en cuenta la situación económica adversa que se atraviesa a nivel internacional.
“Se han reducido al máximo los gastos, excepto aquellos destinados a políticas sociales que se han mantenido y que tan necesarios son en situaciones de crisis como la que vivimos”, indica el edil.
Este ajuste en los gastos, según el concejal, ha permitido que los números puedan bajar respecto al año anterior, cifrándose en 171.829.739 euros los presupuestos destinados al mantenimiento e inversión del consistorio, un 8´14 por ciento menos que el pasado ejercicio .
“Se trata de unos presupuestos austeros, pero suficientes para atender las necesidades de la ciudad y garantizar los servicios”, asegura el responsable de Hacienda.
Se mantienen intactos los fondos destinados a la delegación de Asuntos Sociales y a sus programas. Algunas de las partidas destinadas a ayudas sociales, como la de becas para libros escolares, se incrementará el próximo año en más de 100.000 euros.
“Hacemos un gran esfuerzo para ayudar en la medida de lo posible, a nuestros conciudadanos”, explica el edil.
Para equilibrar las cuentas, señala el edil, se ha disminuido el capítulo de gastos corrientes, ajustando aún más el presupuesto destinado a mantenimiento de servicios.
También se ha reducido el capítulo de ingresos, ya que según ha recordado el edil, el
equipo de gobierno ha tomado medidas para congelar la presión tributaria de sus vecinos, congelando las tasas o incrementando sólo un 1 por ciento el impuesto de bienes inmuebles “amortiguando así las consecuencias de la revisión catastral que habría supuesto una subida del 15 por ciento “.
Un dato favorable para las cuentas municipales ha sido la reducción de los intereses devengados por los créditos del consistorio que han bajado en un 63 por ciento y que
propiciará un considerable ahorro a las arcas municipales.
Pedro Martín ha informado además, de que “por segundo año consecutivo , se han congelado los sueldos de los miembros de la corporación y de los cargos de confianza, que son los más bajos en comparación con otros municipios de similares características”
Las inversiones también han sido ajustadas, situándose en más de 46,5 millones de euros, donde se incluye el Fondo Estatal de Inversión Local del Gobierno de la Nación que aporta 16.818.000 euros.
Las partidas mayoritarias se destinan: a actuaciones urbanísticas como el Centro de
Transportes o expropiaciones, 16 millones; para proyectos de obras públicas 3,2 millones de euros que permitirán ejecutar mejoras en asfaltados, pavimentos y aceras -como el proyecto de remodelación de los pasos de peatones cuyo objetivo es incrementar la seguridad de los viandantes- .
A realizar arreglos en los polígonos industriales, concretamente en los viarios, se destina un millón de euros y a reformar los colegios y escuelas infantiles 2´7 millones.
El Ayuntamiento invertirá también más de un millón y medio en nuevas tecnologías, a lo que habrá que sumar 600.000 euros para reformas de las zonas deportivas, 700.000 euros para mobiliario urbano, y actuaciones varias en las bibliotecas y en equipamiento de centros públicos.
A políticas de formación y empleo el Ayuntamiento, aunque no es de su competencia, destina 3 millones de euros, una partida similar a la que tiene la Comunidad de Madrid, responsable en esta materia y que no alcanza a cubrir las necesidades.
Pedro Martín asegura que su delegación ha tenido que hacer “ajustes “ para compensar la merma de ingresos que sufrirán las arcas municipales y que procedían de diversas fuentes: reducción del dinero que el Estado transfiere a los ayuntamientos por los ingresos del IVA e IRPF - reflejo de la bajada del consumo- ; congelación de los convenios de colaboración con la Comunidad autónoma en materia de educación y servicios sociales; la práctica desaparición de los fondos europeos - nuestro país ya no es de los más necesitados- y el parón urbanístico.