Ha aumentado de manera considerable el número de viviendas disponibles para alquilar

Alrededor de 200 estudiantes procedentes de distintas ciudades encontrarán un piso para compartir en régimen de alquilar en Fuenlabrada gracias al servicio de la Bolsa de Vivienda Joven, que en estas fechas previas al inicio del curso académica registra una fuerte demanda por parte de universitarios que cursarán sus estudios en el campus de la Universidad Rey Juan Carlos.
La Bolsa de Vivienda Joven es un servicio totalmente gratuito de asesoramiento, información y gestión que puso en marcha el Ayuntamiento de Fuenlabrada de forma pionera hace ya once años, en colaboración con la Dirección General de Juventud de la Comunidad de Madrid.
Nació con el fin de facilitar a los jóvenes un alojamiento asequible a su economía para que pudieran independizarse. Desde entonces cerca de 6.000 personas han conseguido alquilar una vivienda.
El servicio registró un fuerte impulso con la implantación en la ciudad del campus universitario. Durante estos días son muchos los estudiantes que se acercan a las dependencias, situadas en el número 5 de la calle de la Iglesia, buscando un alojamiento de cara el próximo curso escolar.
“El programa se amplió a este sector de la población para dar respuesta a las peticiones específicas de un buen número de jóvenes que procedían de otras ciudades y buscaban una casa amueblada para compartir con otros estudiantes”, explica el concejal de Juventud, Santiago Torres.
Para los estudiantes se buscan pisos con más habitaciones con el fin de alojar a varios jóvenes de edades similares y de un perfil similar. “Tanto los solicitantes de vivienda como sus padres suelen quedar muy satisfechos con el servicio que les ofrece el Ayuntamiento ya que cuando llegan a iniciar sus estudios están un poco desorientados y agradecen que se les ayude a buscar una alojamiento idóneo”, explica el edil.
Este año, debido a la situación económica, se ha incrementado de manera importante el número de viviendas de las que dispone la Bolsa para alquilar ya que los propietarios no han podido venderlas en el mercado inmobiliario y optan por el arrendamiento como solución. “En este momento disponemos de unas 120 casas a elegir, cuando lo normal son 30 ó 40, y hemos alquilado un 20 por ciento más de pisos con respecto a años anteriores”, indica Torres.
Otra de las características a destacar que deriva de la situación económica es que el precio del alquiler se ha reducido en un 50 euros.
La Bolsa de Vivienda ha conseguido en sus años de existencia que un buen número de jóvenes obtengan un alojamiento a precios inferiores al mercado inmobiliario y, por otro lado, que los propietarios de las casas tengan la plena seguridad que su vivienda está garantizada contra impagos y siniestros.