Los de Luis Guil tuvieron que enfrentarse a uno de los mejores de la liga, aún con bajas, y a la lamentable actuación arbitral.

Ya advirtió Luis Guill antes del encuentro que para derrotar al Unicaja habría que hacer un partido casi perfecto. No fue así y el triunfo viajó en el AVE de vuelta a Málaga. Tres fueron los detonantes de que al descanso el partido estuviera muy desnivelado a favor andaluz (32 - 54). Por un lado, el ALTA GESTION Fuenlabrada protagonizó un mal segundo cuarto en el que encajó 34 puntos. Por otro, el Unicaja mostró una gran voracidad defensiva y sacó a relucir la enorme clase de sus jugadores, especialmente de Marcus Haislip. Y finalmente, un hecho irrefutable a la vista de los números: Esa defensa agresiva, presionante, de contacto de Unicaja sólo fue castigada por el trío arbitral con ¡¡cinco faltas en toda la primera parte!!. El balance de tiros libres al descanso es dificilísimo de repetir en un partido de baloncesto profesional, los malagueños habían lanzado trece veces desde la personal y los fuenlabreños ni una sola vez.
Ahora bien, si algo caracteriza al ALTA GESTION Fuenlabrada y a su público es el espíritu inconformista. Así, aficionados y equipo se revelaron ante la abultada derrota y sacaron lo mejor de sí mismos. La defensa mejoró en intensidad y concentración, ahora los tiros de los hombres de Aíto sí estaban más punteados, las penetraciones encontraban más oposición y por ahí, cogiendo confianza desde la defensa llegó también la inspiración en el ataque. Un parcial magnífico de 24 - 7 resucitó la igualdad (60 - 64, minuto 29).
Tuvo que reactivarse al máximo el Unicaja para estirar de nuevo la diferencia (67 - 83, minuto 35), pero ni por esas se rindió el ALTA GESTION Fuenlabrada. A dos minutos para el final los fuenlabreños lanzaron un triple que de haber entrado habría dejado de nuevo la ventaja visitante en tan sólo cuatro puntos, pero no fue así y ya no hubo tiempo para completar la remontada.
Luis Guill expuso en la rueda de prensa posterior al encuentro su disgusto por el mal segundo cuarto y dejó constancia de que el equipo necesita ser más regular. Este guión ya lo vivimos en los partidos contra Barça y Menorca en nuestro campo: intercambio de golpes en el primer cuarto, desvanecimiento en el segundo y fulgurante reacción posterior. Pero ese desvanecimiento significa dar demasiada ventaja al contrincante y cuando son de la entidad del Unicaja resulta casi imposible remontar y vencer.
Sobresaliente para el público que ayudó mucho en la magnífica reacción que tuvo el equipo tras el descanso e hizo atronar el Fernando Martín con los gritos de ¡Fuenla, Fuenla! al acabar el partido, prueba inequívoca de que el personal estaba satisfecho con la garra de sus jugadores. Unicaja ganó con merecimiento, pero hablando de personales, el balance de tiros libres resultó también muy llamativo al final del encuentro: 14 lanzó el ALTA GESTION Fuenlabrada y 35 el Unicaja. Una apuesta ¿habrá algún otro equipo en lo que resta de temporada que lance su primer tiro libre en el minuto 24 como le sucedió al ALTA GESTION Fuenlabrada en este partido?
Departamento de Comunicación del ALTA GESTION Fuenlabrada.