El conjunto de Luis Guil dio la cara ante el conjunto blanco, pero sus errores le impidieron luchar por la victoria.

El sueño de la Copa del Rey se esfumó entre los dedos de los componentes del Alta Gestión Fuenlabrada por una simple razón: el rebote.
El Real Madrid de Joan Plaza, tras perder en Milán dos días antes y pasarlo mal ante el Vive Menorca, llegaba al partido ante el Fuenla con la necesidad de conseguir la victoria para poder ser cabeza de serie. Por su parte, el cuadro de Luis Guil necesitaba vencer al conjunto blanco y esperar a que el Pamesa Valencia cayera derrotado en Bilbao. Al final, nada de todo ello sucedió, solo la victoria del Madrid, que no le ha garantizado el ser cabeza de serie por la victoria del DKV Joventut ante el CB. Murcia.
COMIENZO IGUALADO.
El primer cuarto estuvo marcado por la igualdad. Ni los blancos ni los naranjas conseguían pasar de los 4 puntos de diferencia a su favor, todo ello debido sobre todo al respeto de ambos conjunto al rival, y por otro lado porque no hubo manera de que ni los de Joan Plaza ni los de Luis Guil anotaran con facilidad. Eso sí, ya se veía cual podía ser, como al final así ocurrió, la clave del partido: el rebote de ataque del Real Madrid.
El segundo cuarto fue más de color blanco, ya que los locales abrieron hueco en el marcador gracias a la pájara monumental del Alta Gestión en defensa. Y es que al final de dicho cuarto, los visitantes solo habían cometido una falta personal, dato que claramente señala que la defensa brilló por su ausencia.
Pero lo peor estaba por llegar, ya que en el tercer cuarto, dentro de que el Fuenla no jugó, sí dejó de trabajar en el aspecto que más hincapié había hecho Guil durante toda la semana: el rebote en defensa.
Peter John Ramos nunca pudo con los pivots locales (cada vez se demuestra más que a Peter le falta mucho para esta liga), ni los demás supieron como parar el rebote demoledor blanco, sobre todo de un Felipe Reyes que sigue optando al MVP de la liga y que no tuvo problemas para volver a ser el mejor del partido.
Con esos datos, lo demás queda resumido. El Alta Gestión Fuenlabrada lo intentó en varias ocasiones, más por rabia que realmente por buen juego, y se llegó a poner en un par de veces a menos de 10 puntos. Pero en este choque, sin rebote de defensa, no había nada que hacer.
Una derrota, (90-74), que dejó a los fuenlabreños sin Copa del Rey, y una vez más, con la sensación de que fue el propio Alta Gestión Fuenlabrada el que dejó escapar la posibilidad de conseguir la victoria en Vistalegre.