El resultado no refleja lo ocurrido en el césped, ya que los fuenlabreños fueron muy superiores.
Al Real Madrid C se le da bien Fuenlabrada. En las catorce visitas que han protagonizado al feudo azulón, en el que los de Becker no perdían desde hace año y medio, los blancos se han impuesto en ocho ocasiones, por tres del bando local. Los antecedentes presagiaban un partido disputado, con equipo local fuerte en casa y una escuadra visitante que llegaba última y en clara crisis de resultados.
La primera mitad fue bastante igualada, aunque fueron los azulones quienes dispusieron de las más claras ocasiones, adoleciendo de creación en el centro del campo. Para ello, sin embargo, habría que esperar cerca de media hora, concretamente, veintisiete minutos, que fue cuando Rubén Fernández lo intentó con un disparo raso que Aitor, el mejor de los suyos, desvió a córner. En ese saque de esquina el balón le caía a Bravo, quien centraba, pero Marcos Mauro no llegaba por poco.
En el primer acercamiento blanco, en el minuto 31, Fran Sol, a la salida de un córner, ejecutaba a la perfección, con la testa, el primer gol visitante. Los fuenlabreños no se vinieron abajo y buscaron el empate, que pudieron conseguir tras un claro derribo de Aitor sobre Morales, que el propio jugador, desde el punto de penalty, envió fuera. Poco antes del descanso, en tiempo de añadido, Morales lo intentaba, pero su disparo cruzado se marchaba fuera.
Tras el descanso, fue el Real Madrid C quien se hizo con el control del balón, dominando claramente a su rival, pero fueron los de Becker quienes dispusieron de las más claras ocasiones, perdonando en exceso. Morales lo intentaba en el minuto 48, dos minutos antes de que Bravo se llevara el cuero y fallara en el último remate, solo ante Aitor.
Los azulones tenían la pólvora mojada, como lo demostraban las contínuas ocasiones marradas. A un buen disparo de falta de Sergio le sucedía otra ocasión de Morales, que aprovechó la mala salida de Aitor, enviando el balón fuera, o el pase de Bravo sobre el pichichi fuenlabreño, que depsejó Molero, o el centro de Rubén Fernández al área, al que llegaba Bravo, enviado fuera el cuero.
Los madridistas pudieron hacer el segundo, en el minuto 90, en un tres contra uno, esto es Óscar Plano, Expósito y Bruno, ante Basilio, sin que ninguno acertara a rematar. El segundo y definitivo tanto lo anotaba Andy, en el minuto 94, con un disparo de falta raso que Basilio no acertaba a despejar.
Texto e imagen: elgoldemadriz/Jorge Muriel