El CF. Fuenlabrada cae ante el Carabanchel en un choque que mereció, cuanto menos, empatar.
El Real Carabanchel
es el nuevo líder de la categoría tras imponerse al Fuenlabrada en un
partido trabado, igualado, en el que ambos equipos hicieron méritos
iguales para llevarse el partido, incluso los azulones dominaron con
claridad en varias fases del partido, tras el descanso. Únicamente, la
falta de acierto de los de Rivas, la mayor precisión carabanchelera y la
pésima actuación de los líneas de Cortés Romero impidieron que el
Fuenlabrada sacara mayor tajada.
Los
asistentes al partido pudimos disfrutar de un encuentro de poder a
poder, en una mañana soleada, con un campo, el de La Mina, que recordaba
viejos tiempos, con una mañana soleada y una afición que poblaba las
gradas. Fue lo mejor de unos primeros cuarenta y cinco minutos en el que
ambos equipos se mostraron mucho respeto y las oportunidades
escasearon. Tanto que, aparte de los dos tantos, poco más pudo verse.
El
Real Carabanchel se adelantaba en el minuto 27, gracias al buen pase de
Fer Ruiz (atención a este jugador) al área, y al remate dentro de la red
de Santurino, con la testa, en el segundo palo. Poco le duraría, sin
embargo, la alegría al equipo local, ya que, ocho minutos más tarde, una
falta botada por Chumi se estrellaba en la barrera y el rechace lo
aprovechaba Josué para, desde la frontal del área, empalmar un fuerte
disparo que se colaba por la escuadra de la meta de Alberto.
Tras
el descanso, poco a poco, el Fuenlabrada se fue haciendo con el control
de la pelota, pero sería el Real Carabanchel quien volvería a tomar
ventaja tras atrapar Juanito un balón en la línea de tres cuartos, en
una jugada en la que los visitantes pidieron falta a Josué, plantarse
ante David Borrás y cruzarle el balón, sin que el meta fuenlabreño
pudiera hacer nada.
En el
minuto 61, Huete se incursionaba en el área local y era trabado
claramente en su pierna de apoyo. Cortés Romero no podía verlo, pero sí
el juez de línea, que no pitó nada, ante la ira de los visitantes. Fue
entonces cuando empezó el recital del otro línea, el de los banquillos,
que desquició a ambos banquillos, aunque acabaría pagándolo con el
visitante, ya que sue entrenador y su utillero serían expulsados. Más
pendiente de los banquillos que de lo que pasaba en el terreno de juego,
obvió dos contragolpes carabancheleros que arrancaron en fuera de
juego.
Los de
Miguel Ángel Muñoz, con el tanto a favor, se vinieron arriba y pudieron
sentenciar a la contra, con una clara ocasión de Fer Ruiz, pasando
sobre Rojo, que, a portería vacía, lanzaba alto. Los azulones, en los
últimos minutos, ya con más corazón que cabeza, y algo descentrados por
ir perdiendo el encuentro, también buscaron el empate en sendas claras
ocasiones, con una de Huete que, también a portería vacía, envió el
balón fuera.
*Texto: Carla Pérez/elgoldemadriz.com
*Imagen: Raúl Aizcorbe