Los fuenlabreños solo cayeron en campo del líder por la diferencia de calidad entre los mejores jugadores del TAU y los mejores del AGF.

El resultado final, 86-74, ni de cerca resume un partido muy disputado entre el todopoderoso TAU Cerámica y el Alta Gestión Fuenlabrada. En esta ocasión no.
El conjunto de Luis Guil ha sido, junto al Unicaja, el único equipo que ha plantado cara en el Fernando Buesa Arena a un equipo que hoy por hoy está en una forma física envidiable y que con un par de arreones de sus estrellas les basta y les sobra para conseguir la victoria ante cualquier equipo. Y casi ya está hecho el resumen de esta nueva derrota de los fuenlabreños, la sexta de la temporada.
Lo mejor de este encuentro es la imagen mostrada por los naranjas, que en ningún momento, a pesar de ir por detrás en el marcador casi todo el encuentro, bajaron los brazos y se dieron por vencidos. Tan solo ocurrió esto en los últimos 30 segundos del choque. Nada más.
El primer cuarto dejó ver que si el equipo de Dusko Ivanovic quería quedarse con el triunfo debían pelear más de la cuenta, porque los fuenlabreños, apoyados en el que hoy por hoy se ha convertido en el mejor base de la liga, Kristaps Valters, no se lo iban a poner fácil. Y para darse cuenta solo tuvieron que esperar dos minutos, ya que es el tiempo en el que el
fuenla puso el 0-5 en el marcador.
Se llegó al final del primer cuarto con un empate a 18 que hacía presagiar un choque muy igualado, como al final salió.
En el segundo periodo, las precipitación en ataque y alguna que otra mala selección en la defensa, hizo que el TAU se fuera en el marcador hasta alcanzar una de las máximas rentas del choque, los 11 puntos. Pero el domingo no iba a ser el partido fácil de casi siempre para los locales. Con un par de arreones más, de Brad Oleson, de Kris Valters o de Peter John Ramos hasta que le dejaron, sirvió para volver a engancharse y acercarse en el marcador, hasta llegar a los cinco puntos de desventaja con los que se llegó al descanso.
Y en la segunda mitad, más de lo mismo. Destellos de mucha calidad de los baskonistas hacían que se fueran en el marcador, pero los madrileños no bajaban los brazos y se volvían a meter en el choque.
Así hasta llegar a las dos últimos minutos, cuando los fuenlabreños, con dos triples consecutivos de Brad Oleson, se pusieron a tan solo 3 puntos para meter el miedo a los aficionados del Baskonia. Pero un par de errores en ataque (dos pérdidas consecutivas de Saúl Blanco y Kris Valters) y la calidad extrema que tienen los jugadores del TAU, terminaron por decantar el triunfo del lado vitoriano.
Lo mejor, la imagen. Gran trabajo de los de Luis Guil, que alternando diferentes defensas y sin bajar los brazos en ataque, le hicieron sudar al todopoderoso TAU Cerámica. Y Kristaps Valters. Espectacular el letón. Le ha costado terminar acoplándose al juego de la liga a sus compañeros, por no poder realizar toda la temporada con el equipo, pero una vez que lo ha hecho se ha convertido en el base revelación de la ACB, siendo el mejor del choque con 19 puntos anotados y 9 asistencias, para un total de 22 de valoración.
Lo peor, el adiós casi definitivo a la posibilidad de pelear por un puesto en la Copa del Rey que se disputará en el Palacio de los Deportes de la CAM, ya que con esta derrota y las victorias de Granada e Iurbentia Bilbao, los fuenlabreños caen hasta la 10ª plaza, a dos victorias del séptimo puesto, que ocupa el Pamesa Valencia.