Ya se han comenzado a construir las primeras viviendas protegidas que tendrán un precio de 89.000 a 113.000 euros con plaza de garaje y trastero.

El alcalde de Fuenlabrada, Manuel Robles ha visitado hoy las obras del nuevo barrio del Vivero donde ha visitado además una de las promociones de viviendas protegidas que se levantan allí.
Las obras de urbanización que han corrido a cargo del Ayuntamiento y que están a punto de finalizar, tienen un presupuesto de 19 millones de euros.
El barrio del Vivero es un desarrollo urbanístico de más de 500.000 metros cuadrados en el que se están construyendo 1.792 viviendas de las cuales 810 son viviendas protegidas y adjudicadas por el Ayuntamiento.
El barrio del Vivero está ubicado entre la carretera M-506, la Avenida de Nuevo Versalles, el Camino del Molino y el barrio del Hospital. Ha sido diseñado con amplias avenidas y más de 52.000 metros cuadrados de zonas verdes en las que se crearán siete zonas de juegos infantiles y se plantarán 30.000 árboles. Contará además con la Ciudad Deportiva, una fuente ornamental y una plaza pavimentada con templete para música.
Según ha explicado el regidor, “Fuenlabrada es el Ayuntamiento que menos densidad urbanística registra en su Plan General con 35 viviendas por hectárea con grandes espacios verdes”. También ha adelantado que están negociando con el Gobierno de la CAM para que en un futuro se abra la salida ciega de Metrosur que existe en el barrio.
La promoción visitada por el edil está siendo ejecutada por una de las cuatro empresas que resultaron adjudicatarias del suelo por parte del Ayuntamiento. Se trata de viviendas protegidas de 57 a 77 metros cuadrados con garaje, trastero y zonas comunitarias con piscina, por un precio que va desde los 89.000 a los 113.000 euros la de mayor superficie.
Ya se han iniciado ya las obras de dos de las promociones de vivienda protegida -162 viviendas-. Una tercera -365 viviendas- iniciará en breve sus trabajos.
Manuel Robles ha explicado el modelo de gestión que realiza el Ayuntamiento de Fuenlabrada para la vivienda pública y que pasa “por la adjudicación del suelo por parte del consistorio a promotoras y cooperativas, mediante un concurso público en el que se prima la mejor opción “la más ventajosa para los vecinos “. “Posteriormente, - ha continuado - se sortean las viviendas entre aquellos ciudadanos que cumpliendo las condiciones para acceder a ellas, se apunten en el registro que mantiene abierto el Instituto Municipal de la Vivienda, único organismo encargado de esta labor”.
Este ha sido el sistema empleado para la adjudicación de la vivienda pública del Vivero y dado que los resultados han sido muy positivos, es el que se empleará en los futuros barrios, el próximo, La Pollina.
Sobre este futuro desarrollo, Robles ha denunciado que “la Comunidad de Madrid lo mantiene paralizado ya que llevamos más de un año esperando a que realicen el informe de impacto ambiental, lo que está provocando que se retrasen los plazos para que el Ayuntamiento pueda sacar nueva vivienda pública”.