El conjunto fuenlabreño volvió a dejar una paupérrima imagen, en esta ocasión ante el colista.
Una de las conclusiones más evidentes a extraer de este partido es que cuando nos creíamos que peor no se podían hacer las cosas, los jugadores fuenlabreños nos demuestran que sí, que es posible hacerlo peor. Y no solo peor, sino mucho peor.
El Ayuda en Acción Fuenlabrada dejó una muy pobre imagen en el Palacio de los deportes de Murcia ante el colista, el CB. Murcia, que llegaba a este partido tras vencer en solo tres ocasiones, y que literalmente les destrozó. Y el mejor resumen de lo que ocurrió son dos marcadores: el 57-27 al descanso, y el final, 98-71. 27 puntos que se nos antojan pocos visto el "espéctaculo" que presenciamos.
Para empezar, ya en el inicio se vio claramente qué equipo sabía lo que se jugaba y cual estaba en Murcia porque tenía que jugar un partido allí, porque era el que tocaba. En tan solo 2 minutos, los de Edu Torres salieron como un vendaval y se colocaron con un parcial de 9-0 que presagiaba una mañana muy complicada para el Fuenla.
Y a partir de ahí, ya solo se fue a peor.
Y casi no se puede contar más de un choque lamentable.
Los naranjas fueron una caricatura de equipo. No defendían, no atacaban, no anotaban, y lo peor, no se les veía una pizca de orgullo para revertir una situación que les dejaba muy tocados.
Y es que los locales parecían el Barça por un día. Con Pedro Robles como si de Navarro se tratara, y Vujanic a lo Ricky Rubio. Ellos dos, con la actuación de Scepanovic, y un casi desahuciado en Murcia Tomas Delininkaitis, se bastaron para romper a un equipo que no demostró nada. Y el resultado del descanso fue algo para enmarcar. La pregunta era evidente: ¿cómo el colista, que solo ha ganado 3 partidos en toda la liga, te anota 57 puntos al descanso?.
Por parte fuenlabreña sólo se salvó Gerald Fitch, MVP de la jornada con 30 puntos de valoración. Él y nadie más que él intentaba tirar del carro. Tanto, que hasta llegó a desesperarse y cometer faltas en ataque por pura rabia.
En la segunda mitad tan sólo el lógico bajón de los murcianos hizo que los de Maldonado se acercaran tímidamente en el marcador. Hasta que a falta de 3 mintuos para el final, el objetivo claro sólo era salvar el basketaverage. "Total, -decíamos todos-, tenemos que remontar 5 puntos en solo 3 minutos", ya que llegaron a esa recta final con 20 puntos de desventaja. Pues ni eso pudieron conseguir ayer. Ni el average se salvó en un choque horrible, que superó, en mal juego, al del DKV Joventut en el Pabellón Fernando Martín.
Una derrota que esperemos no pase demasiada factura por su dureza, ya que el sábado el AeA Fuenlabrada está más que obligado a vencer a otro rival directo, el Bizcaia Bilbao Basket, mucho mejor equipo que el CB Murcia, y que también llegará con hambre de demostrar que no son tan malos como dice la clasificación.
Imagen: ACB PHOTO/J. Bernal